El olfato

Mtro. Jose Rivas, NCCA
Mtro. Jose Rivas, NCCA

Aromaterapeuta Clínico Certificado
Especialista en Medicina Aromática
MNAHA, MIFPA, MIFA

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El sentido del olfato se encuentra en las cavidades nasales. El olfato y el gusto están muy relacionados. Cuando se percibe un aroma se combinan mensajes de las papilas gustativas y de los receptores olfatorios. En el fondo de la cavidad nasal hay terminaciones nerviosas llamadas receptores del olfato, estas son sensibles a las sustancias del aire que se depositan en la mucosa.

El aire pasa por los receptores del olor en conexión con el bulbo olfatorio. Estos receptores están formados por miles de células con una especie de pelo microscópicos (cilios) sensibles a las sustancias que entran en contacto con la mucosa donde se encuentran. Los receptores olfatorios envían un mensaje a los lóbulos olfatorios del cerebro, a través del nervio olfatorio.

El aroma
Si bien es cierto, el sentido del olfato se encuentra en el interior de nuestros recuerdos y emociones. El olor posee un gran poder evocador por lo que se encuentra asociado con la memoria; tanto es así que los aromas pueden llegar a producir una respuesta emocional más que racional. Así, se podría afirmar que un aroma es capaz de elevar el ánimo y modificar el modo de pensar.

A continuación, se exponen algunos de los aromas más conocidos con los sentimientos a los que, habitualmente, se encuentran asociados: 

  • Polvo de talco: sentimiento de seguridad, protección y nostalgia. 
  • Menta y cítrico: atención, aleja la soledad interior, depura ambientes, etc. 
  • Lavanda, vainilla y camomila: relajación. 
  • Limón: higiene, orden, limpieza, etc. 
  • Manzana: percepción de grandeza del lugar, propicio para la salud, genera bienestar. 
  • Ámbar: energía y fuerza física. 
  • Azahar: alegría, felicidad, aleja preocupaciones y pensamientos negativos. 
  • Bergamota: estimula sensación de amor, ternura y paz interior. 
  • Canela: meditación. 
  • Coco: alegría y placer sexual. 
  • Chocolate: sensualidad, felicidad y optimismo. 
  • Geranio: elimina la negatividad. 
  • Madera: evoca recuerdos de la niñez. 
  • Rosa: estimula la generosidad, fraternidad y cordialidad familiar.

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